Lindor Men - trastornos urinarios

Trastornos urinarios

Trastornos del sistema urinario masculino

Los trastornos urinarios masculinos son alteraciones que afectan al sistema urinario de diversas formas. Los más habituales que nos podemos encontrar son Hiperplasia benigna de próstata, pérdidas de orina por rebosamiento o urgencia, infecciones de orina y poliuria, polaquiuria y nicturia.

Hiperplasia benigna de próstata

Lindor Men - edades hiperplasia benigna de próstata

En algunos casos, las pérdidas de orina en el hombre son debidas a unas disfunciones de la próstata que afecta al sistema urinario masculino en consecuencia. Uno de los problemas de próstata más común es la hiperplasia prostática benigna.

La próstata es una glándula masculina situado debajo de la vejiga urinaria y que rodea parte de la uretra. Esta glándula, que en condiciones normales tiene el tamaño de una nuez, puede crecer y sufrir cambios a medida que nos hacemos mayores. Es lo que se conoce como hiperplasia benigna de próstata.

En ocasiones, este crecimiento hace que la glándula prostática oprima la uretra y como consecuencia el canal uretral se vea disminuido, lo que podrá ocasionar alteraciones en el patrón de micción.Se desconocen las causas exactas que hacen que la próstata crezca, lo que sí se sabe es que este crecimiento guarda una estrecha relación con la edad y el sobrepeso. Así, a partir de los 50 años hay hombres que ya tienen una próstata de mayor tamaño. En otros casos se detecta este crecimiento en la década de los 40 años.

Igualmente hay una relación entre el crecimiento prostático y la pérdida de orina. Puesto que, al estar estrechando el conducto uretral, la musculatura vesical tiene que esforzarse más para hacer la evacuación, esto es lo que se conoce como vejiga hiperactiva. A la larga esta vejiga pierde parte de su capacidad contráctil y puede provocar incontinencia.

Tratamiento

El objetivo del tratamiento de la HBP es disminuir los síntomas, mejorar la calidad de vida y evitar la aparición de complicaciones.

  • En pacientes con síntomas irritativos leves con un cambio de hábitos y un seguimiento rutinario sería suficiente.
  • Si no mejora o empeoran los síntomas se inicia tratamiento farmacológico.
  • Si aún con medicación no funciona, se valorarían opciones quirúrgicas.

Pérdidas de orina por rebosamiento y urgencia

Hay dos tipos de pérdidas de orina, que son las más habituales en hombres.

Pérdidas por rebosamiento

En la gran mayoría de casos derivada del agrandamiento de la próstata derivada de la Hiperplasia Benigna de Próstata. El agrandamiento de la glándula prostática provoca una obstrucción en la uretra dificultando la expulsión de la orina lo que provoca pequeñas pérdidas de orina al llegar a la capacidad máxima de almacenamiento de la vejiga.

Pérdidas de orina por urgencia

Ocurre cuando tenemos una necesidad repentina e intensa de ir al baño tal que no nos da tiempo a llegar. Esto ocurre porqué la vejiga se contrae y no la podemos controlar. Es el más común entre los hombres. Las causas pueden ser varias:

  • Hábitos diarios. Con ingesta elevada de cafeína, alcohol o sustancias irritantes, así como la obesidad y el sedentarismo.
  • Irritaciones y/o infecciones urinarias.
  • Obstrucción de la vejiga
  • Uso de fármacos
  • Otras patologías que puedan impedir el correcto funcionamiento o control, como problemas cardiovasculares, diabetes, hipertensión, demencias, etc.)

Para un correcto diagnostico siempre recomendamos una consulta con un especialista

Infecciones de orina

Son menos habituales en los hombres que en las mujeres gracias a la glándula prostática, una de las funciones de la cual es la de protección interna. No existen causas claras con correlación directa, aunque factores anatómicos, conductuales y hormonales, pueden tener un efecto. Sin embargo, con el paso de la edad y con el aumento del tamaño de la próstata en muchos casos, puede tener una prevalencia de entre el 7% y el 10% para hombres a partir de 50 años.

Normalmente los síntomas no son tan agudos como en el caso de las infecciones femeninas, por eso se suele tardar más en visitar a especialista. En caso de dudas se recomienda acudir al especialista para evitar que se convierta en crónica, además de la recomendación habitual de la revisión anual a partir de los 40 años.

Poliuria, polaquiuria y nicturia

La primera hace referencia al aumento del volumen de micción y la segunda a la frecuencia. En este segundo caso, puede ir acompañado de la urgencia de ir al baño.

La nicturia hace referencia a la necesidad de levantarse por la noche a orinar. En muchos casos los pacientes descubren que tienen poliuria por precisamente la necesidad de levantarse a orinar frecuentemente por la noche. Estas afecciones también pueden considerarse síntomade algo más.